Nosotros

[textbox title=»NOSOTROS» title_color=»#6fa2cf» title_fontsize=»48″ text_title_border=»bottom_border» text_border_underline_color=»#6fa2cf» text_content=»Compañero/a docente de la ciudad de Buenos Aires, sabías que?…» content_fontsize=»14″ text_content_color=»#ffffff» text_animation=»fade-in» text_animation_delay=»200″]

Se está formando un grupo muy grande y unido de docentes de la ciudad bajo la consigna: ¡Por la vivienda propia! Aquí te presentamos nuestra Cooperativa.

Es hora de reinventar nuestras prácticas como trabajadores. Así lo fuimos entendiendo en estos últimos años muchos docentes y trabajadores de la educación. Es que el siglo XXI empezó, para los argentinos, en un escenario de violencia, caos e incertidumbre. El 2001 marcó nuestra historia como alguna vez nos enseñaron -y enseñamos- lo hizo el famoso Mayo de 1810. Sin embargo, la realidad mostró una faceta de esperanza. Se abrió un horizonte de nuevas posibilidades para construir espacios y generar alternativas. Como ya sabemos “la unión hace la fuerza”, y por lo tanto aquello del “que se salve el que pueda” fue progresivamente quedando en el pasado. Nos dimos cuenta que si no lo hacíamos nosotros, no podíamos seguir quedándonos sentados esperando que alguien nos tuviera realmente en cuenta.
La problemática de la vivienda es en general un tema postergado en la agenda pública pues es un asunto de largo plazo. Generalmente los tiempos de las personas necesitan otro ritmo y si los que realmente sufren diariamente un problema semejante como ¿dónde vivir? o ¿cómo vivir? no plantean la cuestión, nada pasará. Todo seguirá igual y nosotros aquí: los maestros sin techo.
Ya han pasado algunos años y nosotros seguíamos sin respuestas; por eso, creemos que hoy es cuando nuestro sueño de acceder a una vivienda propia se debe hacer realidad. Juntos podemos conseguirlo.

Como todo movimiento genuino que emerge frente a la una problemática, nuestra cooperativa surgió en las escuelas. No hay mejor eco para los problemas del día a día que nuestro segundo hogar, la escuela. De las charlas en los recreos, del mate con nuestros compañeros y compañeras, se formó un grupo que comenzó a plantear el problema de la vivienda en términos reales, sin proselitismos ni controversias, dialogando con todos, escuchándonos. Fue así entonces que simplemente se decidió actuar.
Como debe ser en la democracia, se discutió y como producto de esas discusiones se formó un colectivo de trabajo que peticionó, tanto a las autoridades del gobierno como a nuestros representantes en la Legislatura, tengan a bien tratar la problemática de la vivienda para aquellos trabajadores que estamos en riesgo habitacional y no podemos acceder a los onerosos préstamos de mercado. Supimos, entonces, que dependíamos de nuestra fuerza para organizar una herramienta colectiva que actúe sobre esa realidad, comprometiendo al Estado a dar una respuesta concreta, que esté a la altura de los acontecimientos. Se juntaron firmas, se presentó un proyecto de ley, se realizaron numerosas audiencias, etc. (ver más en Recorrido)
De este modo nuestro movimiento devino finalmente en la primer cooperativa de vivienda docente de la ciudad de Buenos Aires.

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